Don Quijote en las nubes/Fuente del Quijote, Chapultepec
Estimado lector, permíteme preguntarte: cuando te sientes agobiado por la vida rutinaria y monótona que a veces nos invade en esta, nuestra ciudad, ¿a dónde te gusta ir, qué paisaje grato sueles buscar, qué caminos desean recorrer tus pies para gozar momentos de grato ocio, espacios para reflexionar, o quizás simplemente para dejar volar la vista por aquello que nos trae descanso?
Si me preguntaras a mí, te confesaré estimado lector, que cuando me siento asi, yo suelo encaminarme con gustosa ansiedad, a Chapultepec y los viejos senderos diseñados por Nezahualcóyotl; voy a buscar asilo momentáneo bajo sus ahuehuetes centenarios, y por qué no, llevar mi temporal destino hasta la susurrante fuente de El Quijote: a la homérica cercanía con esas sirenas que cantan y que si uno escucha con atención (lo cual debe de hacer uno siempre por respeto a las sirenas) escuchará el tin tín de sus risas de agua viva...






Por ello, de preferencia conviene visitarlas con El Quijote mismo bajo el brazo (¿Y como refuerzo también portar La Odisea?), para ir evocando en los mosaicos de las bancas que rodean la fuente, todas esas aventuras que tuvieron don Quijote de la Mancha y Sancho Panza, cada una minuciosamente contada con la ingenuidad que dan los mosaicos: la Aventura de Los Galeotes, o La del Yelmo de Mambrino; o acaso la de los Dos Rebaños de Ovejas, o La de la Cueva de Montesinos, o la trágica y fatal del Encuentro con el Caballero de la Blanca Luna... Y encontrar todo ello y más, contado en los mosaicos, con la alegría tranquila que nos muestran las sirenas, con ese canto de flor y de miel que aflora en nuestro lluvioso verano.
Ése es mi paseo preferido, ese es mi regalo para mi alma, y así es porque cuando me despido de esta fuente, dejo aquí un poco de ese agobio, un poco de ese hastío, de la tristeza o de la incertidumbre que llevaba; quedan olvidadas ahí y me voy más ligero de corazón, a seguir mi camino con más ganas, ya con deseos de volver de nuevo a la rumorosa fuente del Quijote…
No hay comentarios.:
Publicar un comentario