jueves, 13 de agosto de 2026

Fuente del Quijote, Chapultepec

 


 Don Quijote en las nubes/Fuente del Quijote, Chapultepec 

Estimado lector, permíteme preguntarte: cuando te sientes agobiado por la vida rutinaria y monótona que a veces nos invade en esta, nuestra ciudad, ¿a dónde te gusta ir, qué paisaje grato sueles buscar, qué caminos desean recorrer tus pies para gozar momentos de grato ocio, espacios para reflexionar, o quizás simplemente para dejar volar la vista por aquello que nos trae descanso? 






Si me preguntaras a mí, te confesaré estimado lector, que cuando me siento asi, yo suelo encaminarme con gustosa ansiedad, a Chapultepec y los viejos senderos diseñados por Nezahualcóyotl; voy a buscar asilo momentáneo bajo sus ahuehuetes centenarios, y por qué no, llevar mi temporal destino hasta la susurrante fuente de El Quijote: a la homérica cercanía con esas sirenas que cantan y que si uno escucha con atención (lo cual debe de hacer uno siempre por respeto a las sirenas) escuchará el tin tín de sus risas de agua viva... 










Por ello, de preferencia conviene visitarlas con El Quijote mismo bajo el brazo (¿Y como refuerzo también portar La Odisea?), para ir evocando en los mosaicos de las bancas que rodean la fuente, todas esas aventuras que tuvieron don Quijote de la Mancha y Sancho Panza, cada una minuciosamente contada con la ingenuidad que dan los mosaicos: la Aventura de Los Galeotes, o La del Yelmo de Mambrino; o acaso la de los Dos Rebaños de Ovejas, o La de la Cueva de Montesinos, o la trágica y fatal del Encuentro con el Caballero de la Blanca Luna... Y encontrar todo ello y más, contado en los mosaicos, con la alegría tranquila que nos muestran las sirenas, con ese canto de flor y de miel que aflora en nuestro lluvioso verano. 



Ése es mi paseo preferido, ese es mi regalo para mi alma, y así es porque cuando me despido de esta fuente, dejo aquí un poco de ese agobio, un poco de ese hastío, de la tristeza o de la incertidumbre que llevaba; quedan olvidadas ahí y me voy más ligero de corazón, a seguir mi camino con más ganas, ya con deseos de volver de nuevo a la rumorosa fuente del Quijote…




miércoles, 13 de mayo de 2026

Joao Lima - Universo Arica

 


Universo Arica 


En tiempos de antaño (como se decía justamente en esos ayeres menos calamitosos), el acceso de los niños y los adolescentes a la curiosidad del conocimiento y la fantasía, solía partir no sólo de los relatos que podían tener las personas mayores, los abuelos, sino también de ese maravilloso mundo que eran los libros antiguos: llenos de ilustraciones, de grabados, de dibujos; de fotografías cuando ya eran libros más recientes; de fotos, ya sea en blanco y negro o ese esplendoroso color, brillante como el tecnicolor de las películas de culto.

Hoy se han agregado otros canales de difusión a los anteriores que ahora tienen niños y adolescentes para entrar al mundo de las maravillas del conocimiento: internet, plataformas de streaming, redes sociales, realidad virtual, la inteligencia artificial y todas las maravillas cotidianas que nos van entregando la ciencia y la tecnología modernas: la cultura, el pensamiento, la literatura, el ocio. Podemos hurgar en miles de temas, desde las leyes de la robótica de Asimov, hasta los polémicos temas de la criptozoología y el debate acerca de si existe la ética en la inteligencia artificial, y cómo va evolucionando ésta en su desarrollo exponencial. 

Este largo comentario preliminar se vuelve pertinente tras la lectura de Universo Arica, ópera prima de Joao Lima; una variada colección de cuentos de ciencia ficción y de fantasía que nos ubican en la Arica de ayer, de hoy, del Mañana y del Nunca y el Siempre; ciudad chilena junto al Pacífico, anidada en uno de los desiertos más secos que tiene el planeta, y paradójicamente, con una gran riqueza literaria que florece ahí, contada con una gran sencillez, en este libro que se explaya en estos mundos de fantasía y ciencia ficción.

Libro cerrado en su conclusión, que eslabona perfectamente todos sus elementos; libro abierto a nuevos caminos, merced a sus historias sólidas y posibilidades cuentísticas individuales; ¿Paradójico? Sí, libro abierto y cerrado, como el devenir del universo mismo: Universo Arica.


(Lima, Joao - Universo Arica, diez historias de ciencia ficción. Trayecto Editorial. Chile, 2026)